En el fútbol español existen castigos ejemplares cuando se cruzan líneas que no se deben traspasar. El reciente incidente protagonizado por el jugador del Real Zaragoza Andrada ha reabierto el debate sobre las sanciones más duras aplicadas en nuestro fútbol. Isi, jugador del Rayo, también se une a la lista. En este fotorrelato hacemos un repaso a decisiones disciplinarias que marcaron carreras, clubes y temporadas enteras.
Corría el minuto 95, del Huesca-Zaragoza cuando el colegiado, Arcediano Monescillo, se dirigía a la pantalla del VAR para revisar una posible roja a Tasende, del Zaragoza, por una coz a Luna. Entonces, Esteban Andrada, portero del Zaragoza, se fue al centro del campo para protestar. El colegiado iba a mirar la pantalla cuando se produjo el empujón del meta a Jorge Pulido, capitán del Huesca, por el que le sacó la segunda amarilla a Andrada, tras ver la cartulina roja, corrió en dirección a Pulido para propinarle un puñetazo que le dejó tumbado sobre el césped. Tras el puñetazo, se formó una montonera entre jugadores del Huesca y del Zaragoza. En la imagen se ve a jugadores y miembros de ambos equipos enredados en una pelea tras el puñetazo de Andrada a Pulido.