Al club le ha gustado su liderazgo en el Mundial. Muchos y decisivos goles y carácter, lo que se le ha echado en falta en las dos campañas pasadas.

El Bellingham aniquilador en el Mundial es el Jude que el Real Madrid ansiaba recuperar. Y ya lo tiene. Si algo torcía el rictus en el club la dos últimas temporadas es por qué la versión del inglés de su primer año se había ido disolviendo. El maltrecho hombro parecía la causa lógica al principio, la dificultad para encontrar acomodo táctico, lo siguiente. Este Mundial ha recuperado su versión más top.

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