Plenamente integrado y con la confianza total de Matarazzo, el jugador valenciano afronta su segundo año en la Real asentado como el faro del equipo.

Carlos Soler afronta su segunda temporada en la Real Sociedad con la estabilidad que no tuvo en temporadas anteriores. Tras dos años complicados en el Paris Saint-Germain y un curso cedido en el West Ham, el centrocampista de 29 años arranca esta vez la pretemporada desde el primer día en San Sebastián, plenamente integrado en la dinámica del grupo y consolidado como una pieza clave para Pellegrino Matarazzo.