El Deportivo Alavés se ha topado con un inesperado cuello de botella en este mercado invernal. La dirección deportiva del club vitoriano tiene claras sus prioridades para reforzar el ataque, pero la realidad financiera de Mendizorroza ha obligado a tirar del freno de mano. El límite salarial aprieta y, a día de hoy, el club no puede inscribir nuevos jugadores si antes no logra dar salida a tres futbolistas que no entran en los planes de futuro: Nikola Maras, Moussa Diarra y Mariano Díaz.
La situación del dominicano se ha convertido en el principal dolor de cabeza del club. Mariano llegó a Vitoria en busca de redención tras una temporada en blanco, pero la apuesta no ha cuajado. Aunque Eduardo Coudet le ha dejado claro que no cuenta con él para lo que resta de curso, el delantero no parece dispuesto a abandonar la disciplina albiazul ni a facilitar una salida que alivie las arcas del club.
Mariano ha participado en once encuentros oficiales con un papel más bien testimonial. En Liga suma nueve apariciones, solo tres como titular, y un casillero de goles que sigue a cero. Su única alegría llegó en la Copa del Rey, donde firmó un hat-trick y una asistencia en la goleada al CD Getxo (0-7). Desde el pasado 2 de diciembre, cuando jugó en la segunda ronda ante el Portugalete, el delantero ha desaparecido por completo de los esquemas del técnico argentino.
El ostracismo de Mariano es ya total. El dominicano sigue acudiendo a las sesiones junto a Diarra, aunque su presencia en las convocatorias pertenece al pasado. Con el partido de hoy frente al Rayo Vallecano, Mariano encadena ya cinco ausencias consecutivas en la lista de citados, tras quedarse fuera ante Sevilla, Osasuna, Real Oviedo y Villarreal.
El tiempo juega en contra del Alavés. El acuerdo con Urko Izeta está sobre la mesa, pero la llave de la operación la tiene un Mariano que, por ahora, se resiste a abandonar Vitoria, bloqueando así la llegada de ese aire fresco que tanto necesita la plantilla de Coudet para afrontar con garantías el tramo decisivo de la temporada y alejar el fantasma del descenso.
Fuente: MSN