El portero, que ya supera las porterías a cero de Joan la temporada pasada, está siendo el futbolista más regular y destacado del Espanyol

Si había un futbolista del Espanyol que tenía un papel complicado esta temporada ese era Marko Dmitrovic. Venía a sustituir a Joan Garcia, cuya marcha supuso un golpe durísimo en lo moral y en lo deportivo para el Espanyol. Cualquier comparación con el hoy portero del Barcelona parecía imposible, una condena para el serbio, pero sin embargo las mejores expectativas se han cumplido. Todo el mundo sabía que Dmitrovic era un buen portero, regular y con talento. Lo que no se esperaban tantos es que fuera el mejor jugador del equipo.

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