El fútbol europeo vive una nueva revolución generacional. Una veintena de jugadores de entre 17 y 23 años ha irrumpido con fuerza en la élite gracias a un crecimiento meteórico en rendimiento, personalidad y talento, hasta el punto de convertirse en protagonistas de algunos traspasos millonarios y mediáticos.
Del anonimato hace un par de años a fichar por el Real Madrid como la incorporación más cara del clubd. La trayectoria de Yan Diomande ha subido meteóricamente desde que el Leganés lo presentara al mundo como una apuesta de futuro. Acierto total. Un año en el RB Leipzig ha sido suficiente para llegar a la casa blanca. Ni 50 partidos como profesional le han bastado para convertirse en un fichaje de más de 100 millones de euros. Internacional con Costa de Marfil, Diomande es un extremo puro que puede jugar en ambas bandas, aunque tiende más a la diestra. Mourinho tiene una perla con mucha llegada (15 goles y 11 asistencias en 46 encuentros), regate, velocidad, descaro y la insistencia de un martillo pilón en ataque. Todo un demonio de Tasmania dispuesto a derribar defensas desde la derecha.