El técnico alemán tiene previsto conceder nueve días de fiesta a los pocos jugadores que se quedarán en Barcelona. A partir del 26 de septiembre hasta el 4 de octubre tendrán vacaciones.

El largo parón de selecciones de tres semanas afectará el calendario de todos los clubes de alguna u otra manera. En el caso del Barcelona, que se queda sin 16 futbolistas por este motivo, se trata de un contratiempo importante a todos los niveles. Y no sólo en lo meramente deportivo -el equipo había cogido una velocidad de crucero espectacular tras encarrilar ocho victorias en ocho partidos oficiales-, sino también en la programación de las cargas de trabajo y en la planificación de la recuperación de futbolistas.

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