Sólo un quiebro del destino impidió a Unai Simón atrapar hace dos años el Trofeo Yashin, el Balón de Oro de los porteros. En aquel 2024, que parece ya tan lejano, presentaba las enormes credenciales de la Eurocopa con España y la Copa con el Athletic. La carrera por aquel entonces se la ganó el Dibu Martínez, que obtuvo 276 puntos, por 213 de Unai. El argentino ya se había apuntado el galardón también en 2023, por delante de Ederson y Bono. Estaba en la cima de su carrera. También fue elegido Guante de Oro en el Mundial de Qatar de 2022, donde se convirtió en ídolo de un país cuando le paró dos penaltis a Van Dijk y Berghuis en cuartos de final ante Holanda. Luego, en la final, desvió el de Coman, e intimidó a Tchouameni. En resumidas cuentas, colaboró activamente en la tercera estrella a la Albiceleste. Ya era alguien importante desde que, en la Copa América de 2021, había sido clave para meter en la final a Argentina en la tanda de penaltis contra Colombia.